Empresario Individual – Restricciones y limitaciones

By   November 17, 2016

El principio de libertad económica (reconocido por el CCm y el art. 38 CE) encuentra una serie de limitaciones para el ejercicio de la actividad del empresario individual o empresarial y, por consiguiente, para la adquisición de la condición de empresario que deriva de ese ejercicio. Se establece una serie de incapacidades, incompatibilidades e inhabilitaciones que implican en definitiva una prohibición – entendiéndola en sentido amplio- de desarrollar lícitamente la profesión de empresario a personas que tengan capacidad para hacerlo.

Empresario Individual - Restrincciones y Limites

Se exige capacidad como un modo de proteger al empresario: un menor o un loco podrían realizar contratos en que saliesen perjudicados y por ello son anulables. Es la razón principal por la que no se quiere que los incapacitados adquieran la condición de empresarios – el interés de los terceros o los miembros de su familia también es relevante, pero queda en segundo término.

  • Las inhabilitaciones se producen en casos en los que la conducta del empresario resulta reprobable o negligente, de tal forma que se les impide el acceso a las actividades mercantiles como sanción a la misma ex Art. 13. 2 CCm.

Tener en cuenta que el concurso necesario contemplado en el Art. 40 de la Ley Concursal no inhabilita, mientras que el concurso culpable de los Art. 164 y ss de la Ley Concursal supone la inhabilitación para administradores y el empresario individual. También se pueden imponer como sanciones las penas privativas de derechos de los artículos 39, 45, 55 y 56 del CP o sanciones administrativas.

  • La incompatibilidad, por el contrario, afecta a empresarios que tienen capacidad legal pero no pueden ejercer la actividad económica porque el Ordenamiento jurídico, preocupado por proteger el interés público, no desea que así sea, o si lo hacen, que sea después de haber cumplido determinadas condiciones.
  • Las prohibiciones tratan de proteger a determinadas personas para evitarles ciertos perjuicios (se protegen sus intereses particulares) Puede ser de este tipo, por ejemplo, la prohibición de competencia del Art 230 LSC, pero esto ya se verá en derecho de sociedades.

Supuestos especiales para el empresario individual

  • Comerciante Casado

La adquisición de ese nuevo estado civil por el empresario individual (sea hombre o mujer, no importa) plantea cuestiones relevantes sobre qué bienes comunes de su matrimonio quedan afectos por las actividades mercantiles que realice y qué facultad de disponer tiene su cónyuge sobre los mismos.

De ello se ocupa el Código Mercantil en sus Arts. 6 a 12, disposiciones que pueden ser alteradas por lo establecido en los capítulos matrimoniales. De los tres regímenes matrimoniales que son aplicables en España (gananciales, separación de bienes y el poco común de participación), sólo es relevante para el caso del REM de gananciales.

En los artículos 7 y 8 CCm se establece un juego para el empresario individual de presunciones acerca del consentimiento para obligar a los demás bienes comunes a resultas del comercio. Lo normal es que el consentimiento de ambos cónyuges este expresado en las capitulaciones matrimoniales; pero cuando no están otorgadas ni inscritas, se aplican dichas presunciones:

  • Según el artículo 7 se presume otorgado el consentimiento cuando el comercio se ejerce con conocimiento y sin oposición expresa del cónyuge que deba prestarlo.
  • Según el artículo 8 también se presume prestado el consentimiento a que se refiere el artículo 6 cuando al contraer matrimonio se hallare uno de los cónyuges ejerciendo el comercio y lo continuase sin oposición del otro.

El cónyuge no comerciante puede salvar los bienes comunes del ejercicio del comercio por su cónyuge a través de una oposición expresa para que los bienes comunes queden exentos de la responsabilidad empresarial (Art. 7 CCm a contrario). Si ejerce la revocación ex Art. 10 CCm también se entiende retirado el consentimiento (tácito o expreso) que se había otorgado. Tanto la oposición como la revocación han de hacerse por escritura pública y deben inscribirse en el RM (Art. 11 CCm) En dichas situaciones los actos de revocación no podrán, en ningún caso, perjudicar los derechos adquiridos de terceros con anterioridad.

Para esto último en relación con los bienes comunes el art. 219 CDFA desde el punto de vista de terceros es un artículo modélico y debería ser asumido por el Código de Comercio.

  • Comerciante extranjero

Simplemente unas ideas: ser extranjero no supone ninguna limitación en el Derecho Mercantil (art. 15) y tener en cuenta la LO 4/2000 de 11 de enero de los extranjeros en España en los artículos 36 y ss.

Adquisicion y perdidas del empresario individual

Adquisición, pérdida y prueba de la condición de empresario o comerciante

La adquisición de la condición de empresario se obtiene con carácter originario, esto es, el empresario puede traspasarla pero el adquiriente no alcanza la condición de empresario por esa única razón, sino que además es necesario también que dicho adquiriente ejerza la actividad mercantil o se anuncie en los términos del artículo 3 del CCm con respecto a la habitualidad. Se dice por tanto que se adquiere originariamente la condición de empresario porque no solo vale con la transmisión al adquirente (modo derivativo), sino que debe este último ejercer la actividad mercantil.

No se exige ningún título habilitante para obtener la condición de empresario, sin perjuicio de que en supuestos especiales como farmacias u ópticas se exija titulación profesional.

La pérdida se puede producir por causas subjetivas u objetivas.

  • Causas subjetivas como la muerte (la condición de empresario se transmite originariamente, por el mero hecho morir no, si no que quien hereda además debe ejercer actividad empresarial).
  • Causas objetivas, referidas al negocio del empresario:
  1. Por traspaso: el empresario vende y deja de ejercer la actividad empresarial.
  2. Cese del negocio/liquidación o cierre, si desaparece el titular del negocio y se liquida.

Para la prueba de condición de empresario se pueden utilizar todos los medios de prueba admitidos en derecho, solo que hay algunas pruebas que tienen más peso, como lo es la inscripción en el RM, que es prueba indubitada – Art 20 CCm. También hay que contar con los Arts. 88 y 89 RRM, sobre la presentación del inicio de la actividad mercantil.

Hay que contar con la presunción legal del art. 3 del CCm, que es una presunción iuris tantum – cabe prueba en contrario para destruirla – que sirve como medio de prueba del ejercicio de la actividad del empresario, en relación con la habitualidad.

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